17 de septiembre de 2014

INNOVACIÓN EN JERINGAS PARA INSULINA.

Innovan jeringas en favor de los diabéticos y se anula el odioso pellizco.

Paloma es una niña de 10 años que regresó del hospital acompañada de su mamá con la noticia de que fue diagnosticada con diabetes tipo I y tendría que inyectarse insulina varias veces al día para nivelar sus niveles de azúcar. Sin embargo, más que preocuparse porque no podría comer dulces, la pequeña se angustió por el dolor que sentiría con cada piquete.
Por esa razón su mamá la llevó a un taller donde la licenciada en Nutrición y educadora en diabetes, Jaqueline Alcántara, educó a ambas en todos los ámbitos de la enfermedad y les enseñó la técnica adecuada para insulinizarse (inyectarse insulina), sin lastimar su cuerpo ni sentir dolor. Además les recomendó que si realizaban un buen ejercicio aunado a la sana alimentación, cualquier paciente tendrá una buena calidad de vida

En la plática se destacó que una mala técnica de inyección llega a ser dañina para la salud de las personas con diabetes cuando se inyectan en el músculo del abdomen, pese a que la insulina se absorbe más rápido, situación que causa problemas como dolor, sangrado, pólipos y bajas en sus niveles de azúcar.

“Los pacientes con diabetes que requieren de insulina en su mayoría recurren al pliegue en la piel e insertan la aguja en un ángulo de 90 grados. Con las agujas de cuatro milímetros ya no es necesario recurrir a la técnica del pellizco, aun cuando se inyecte en el mismo ángulo. De esta manera se reducen lesiones, dolor y la mala absorción de insulina”, señaló Jacqueline Alcántara.

Al respecto, Teresa Tafolla, educadora en diabetes, explica: “El grosor de la piel es aproximadamente de 2 a 2.7 milímetros, sin importar la zona del cuerpo, y la inyección debe aplicarse entre la piel y el músculo; entonces, la aguja debe ser suficientemente larga para atravesar la piel pero suficientemente corta que asegure no llegar al músculo”.

Los sitios recomendados para las inyecciones de insulina incluyen la parte superior del brazo o muslo, abdomen y glúteos, ya que tienen una cantidad adecuada de grasa, así como una cantidad reducida de nervios, lo que facilita la inyección.

“El utilizar agujas con dimensiones mínimas y una correcta técnica de inyección fomentan en el paciente un aprovechamiento óptimo del tratamiento, teniendo como resultado un mejor apego de insulina,” finalizó Jacqueline Alcántara.

Al respecto, Teresa Tafolla refiere que cerca del 90 por ciento de los pacientes con diabetes que son usuarios de insulina utiliza jeringas para aplicarse el tratamiento, y sólo un 10 por ciento utiliza plumas de insulina.

La reutilización de las agujas no ofrece ningún beneficio real a aquellos pacientes que por comodidad, hábito o razones económicas, reutilizan las agujas. Por el contrario, ésta mala práctica puede afectar el control glucémico, eficiencia del tratamiento y apego, y poner en serio riesgo la salud del paciente.

Finalmente, Teresa Tafolla señaló que es importante tener un buen control de los niveles de glucosa, sin importar qué clase de instrumento se utilice para la aplicación de la insulina, ya que eso garantiza calidad de vida para los pacientes con diabetes; sin embargo, recordó que al ser las jeringas los instrumentos más utilizados para inyectar insulina, lo ideal es contar con una que sea cómoda y facilite el tratamiento. (Agencia ID)

FUENTE : invdes.com.mx

HACEMOS MAS CHEQUEOS PERO NOS ENFERMAMOS IGUAL.

Hay más chequeos médicos pero la gente se enferma igual.

Pese a que los (malos) hábitos cotidianos que pueden conllevar problemas de salud están cada vez más expuestos a través de diferentes discursos, muchos parecen hacer oídos sordos o simplemente no logran modificarlos.

Es lo que refleja la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo 2013 que fue difundida el jueves por el Ministerio de Salud de la Nación, la cual no muestra cambios significativos en estos aspectos respecto de la anterior que se relevó en 2009. Por el contrario, los datos revelan que hay mayor conciencia de la necesidad de realizar controles periódicos, pero sin embargo esto no logra atenuar los indicadores que expresan la cantidad de personas afectadas por diabetes, colesterol alto o escasa actividad física.

Tal situación lleva a plantearse los motivos por los cuales, pese al llamado de atención sobre algunos aspectos que ya se había puesto de manifiesto en la encuesta anterior y a las innumerables campañas sobre estos temas, no se producen cambios. No se trata de un tema menor ya que este relevamiento mide los riesgos para las enfermedades no transmisibles, principal causa de muerte en el país.

La prevalencia de colesterol elevado fue de 29,8%, levemente superior al 29,1% registrado en 2009 y al 27,9% de 2005, cuando se realizó por primera vez este abordaje. Sin embargo, aumentó la cantidad de personas que se realizó un control al respecto, que pasó de 72,9% en 2005 al 76,6% en 2009 y 77,5% en la última encuesta.

Lo mismo ocurre en el caso de la diabetes, cuya prevalencia fue en ascenso sobre la población total que se expresó en 8,4; 9,6 y 9,8% en los respectivos años. La realización de chequeos para su detección también se incrementó paulatinamente, para pasar de 69,3% la primera vez a 76,8% en 2013.

La cantidad de personas que se realizan controles de diversa índole fue en aumento en todas las patologías incluidas en el relevo. El caso de la presión elevada es significativo, ya que se pasó del 78,7% de las personas que se la habían controlado en 2005 a 92,7% ocho años después. Pero la prevalencia sigue siendo prácticamente la misma, con una mínima disminución, para marcar un 34,1%.

Por otra parte, la cantidad de personas que realizan poca actividad física sigue siendo la mitad de la población. Asimismo, sigue sin tomarse conciencia de la necesidad de comer más frutas y verduras, algo que desde que comenzó a realizarse esta encuesta ha llamado la atención porque se ha mantenido estable, incluso con un pequeño descenso en 2013: pasó de 2 porciones diarias a 1,9.

Costumbres arraigadas

Alejandra Mellado, coordinadora de la Red Provincial de Obesidad (de la Dirección de Prevención y Promoción de la Salud) explicó que “lo más difícil es cambiar hábitos y esto se da en la mayoría de las conductas, por eso los programas de prevención en salud se miden en un lapso de cinco años”.

Dio como ejemplo el sobrepeso y obesidad, que marcaron un nuevo y preocupante aumento: “Lo que hay por detrás son hábitos alimenticios y sedentarismo que no se instalaron de un día para el otro sino que se trata de un recorrido de años”.

También hizo referencia al cambio de estilo de vida en cuanto al trabajo y la movilidad que se produjo los últimos años; y también respecto de la alimentación desde la industrialización, todos factores difíciles de modificar.

En cuanto a la prevalencia de las enfermedades, indicó que muchas veces no se toma la medicación en forma adecuada; y en cuanto al cambio de hábito, dijo que hay menor adherencia pese a que el médico lo recomienda.

Sobre la falta de actividad física, Sergio Furlan -coordinador de la carrera de Educación Física de la Universidad Maza- consideró que pese a que da la sensación de que hay más gente realizándola, lo cierto es que también ha habido crecimiento demográfico. Por otra parte, sostuvo que el factor económico o la inseguridad no tienen peso al momento de decidir sobre esta práctica, sino que se trata de una cuestión cultural y por lo cual se propicia que se inculque como forma de vida desde niños.

“La gente hace poca actividad física por falta de estímulos, por falta de presión emotiva para hacerlo. Si no tenés alguna enfermedad, ¿por qué salís a hacerla? Porque tenés tiempo, los vínculos te llevan o es una rutina ya agendada; pero la mayoría de los sanos no lo hacen. Por otra parte, muchos enfermos no hacen actividad porque faltan propuestas específicas”, detalló Furlan.

Desde su punto de vista, aunque se ven grupos haciendo ejercicio y de mayor diversidad, siguen ganando la batalla los factores de sedentarismo, como los elementos tecnológicos. “El mundo se mueve menos porque tiene todo más a mano, literalmente y simbólicamente”, aseguró. También influyen las políticas laborales: “Los trabajos en los que más tenés que moverte son los que menos se pagan, por ejemplo una empleada doméstica o docente frente a un creador de software”, graficó el especialista.

Para Mellado es necesario analizar medidas de acción cuanto antes, ya que el panorama a futuro es bastante desalentador. Dijo que una campaña por sí sola no es suficiente y que deben evaluarse cambios en la legislación para regular, por ejemplo, la venta de alimentos que tienen alto valor calórico y poco nutricional, además de avanzar en una mayor educación sobre el tema.

La encuesta

La Encuesta Nacional de Factores de Riesgo 2013 fue probabilística, para la cual se tuvo en cuenta a más de 32 mil personas mayores de 18 años que viviesen en ciudades con más de 5 mil habitantes. Consideró aquellos aspectos que están relacionados con la posibilidad de desarrollar enfermedades no transmisibles como consumo de tabaco, alcohol, alimentación, actividad física, atención sanitaria y percepción de la propia salud.

Las enfermedades no transmisibles como las cardiovasculares, diabetes, respiratorias y algunos tipos de cáncer explican más del 60% de las muertes y están en ascenso en todo el mundo. Se estima que para 2020 serán causantes del 75% de las muertes. Registran un mayor incremento en países en vías de desarrollo y ocasionan un aumento progresivo en los costos de los sistemas de salud.

FUENTE : losandes.com.ar

RESULTADOS DE LA ENCUESTA DE SALUD ARGENTINA.

En 8 años creció casi 20% la población con exceso de peso.

El exceso de peso es el mal de estos tiempos. Dicen los expertos que es una tendencia mundial y la Argentina es una clara muestra. Así lo indican los primeros resultados de la 3° Encuesta Nacional de Factores de Riesgo, realizada por el Ministerio de Salud y el INDEC a 32.365 personas mayores de 18 años: seis de cada 10 argentinos están por encima de su peso saludable y de esos seis por lo menos 2 son obesos.

Los datos fueron presentados ayer en un acto presidido por el viceministro de Salud, Jaime Lazovski, y la titular del INDEC, Ana María Edwin, junto a especialistas de sociedades científicas.

En 2005, cuando se hizo la primera encuesta, eran 5 de cada 10 los argentinos con exceso de peso. Ahora, ocho años después, las cifras revelan que la prevalencia de obesidad subió un 42,5%. Y que los casos de sobrepeso se incrementaron en un 7,8%. Así, desde 2005 en adelante, la población con exceso de peso creció 18,1%.

La radiografía de la obesidad argentina muestra que la prevalencia es mayor entre los hombres (22,9% versus 18,8% en las mujeres) y que la mayor cantidad de casos se da entre los 50 y los 64 años.

¿Qué se entiende por sobrepeso y obesidad? Los científicos lo miden a partir del Indice de Masa Corporal (IMC), que resulta de la división entre el peso de la persona (en kilos) sobre el cuadrado de la altura (en metros). De allí surge un número: entre 25 y 29,9 se considera sobrepeso. Si da más de 30 ya es obesidad.

Este sondeo nacional es una especie de chequeo general al que se someten los argentinos cada cuatro años y que proporciona a las autoridades sanitarias información sobre los factores que inciden en las principales enfermedades no transmisibles.

Abarcó a personas residentes en localidades de 5.000 o más habitantes de todo el país (52,6% mujeres y 47,4%, hombres). Fue realizado entre los meses de octubre y diciembre del año pasado. Los kilos de más son el problema de salud más preocupante.

Según los especialistas, cruzan varias cuestiones, como los malos hábitos alimentarios, el aumento de la conectividad y del parque automotor que facilitan el sedentarismo.

La misma encuesta señala que las personas obesas tuvieron más chances de padecer diabetes (2,4 veces más que alguien en forma), hipertensión (2,6 veces más) y colesterol alto (1,5 veces más).

Las autoridades coinciden en que hay que intensificar las políticas sanitarias. Para el titular de la Sociedad Argentina de Nutrición (SAN), César Casávola, se necesita "sinergia, una tarea organizada entre organismos oficiales y sociedades científicas, con una fuerte campaña de mensajes que apunten a modificar los malos hábitos".

La encuesta también arrojó que el consumo de porciones de frutas y verduras no subió. "Estamos en menos de la mitad de la cantidad recomendada de 5 porciones por día", apuntó durante la presentación, Sebastián Laspiur, director de Promoción de la Salud y Control de Enfermedades No Transmisibles del Ministerio de Salud.

Lo mismo sucede con la actividad física: se mantiene estable respecto a 2009, cuando el 54,9% de la población hacía muy poco o nada de gimnasia. Ahora se ubica en 55,1%. Así, 1 de cada 2 personas realiza una baja actividad física y las mujeres son las que menos se mueven: 57,9% contra 52,1% los varones.

Dos de cada diez considera que su salud es mala

Dos de cada diez argentinos considera que su salud es mala o regular, en su mayoría mujeres, lo que se agrava en sectores de menores recursos, mientras una de cada cuatro personas fuma y se mantiene estable la prevalencia de hipertensión, colesterol y glucemia respecto a los últimos cuatro años, según la Encuesta.

El relevamiento reveló además una reducción del porcentaje de personas que se sienten ansiosas o deprimidas, con 16,3%, mientras que en 2009 fueron 19,3% y en 2005, 22,8%. En tanto, el consumo de alcohol regular de riesgo fue de 9,7% en 2013, mientras que en 2009 fue de 10,7 y 9,6% en 2005.

El 21,2% de las personas consideró en 2013 que su salud general es mala o regular y el reporte se incrementa entre mujeres de nivel menor de ingresos.

El consumo de tabaco bajó dos puntos en 2013 respecto de 2009, desde 27,1% a 25,1% en los valores de incidencia, mientras que la exposición en lugares de trabajo bajó del 34% al 25%, y en bares y restaurantes descendió de 47,2% al 23,5%, entre 2009 y 2013.

Otro aspecto que se consultó es el consumo de sal: según la encuesta, en los últimos cuatro años disminuyó. El 17,3% de los argentinos agrega siempre ese elemento a las comidas después de la cocción o al sentarse a la mesa, mientras que en 2009 lo hizo el 25,3%.

El promedio diario de porciones de frutas y verduras consumidas disminuyó en 2013, cuando la ingesta fue de 1,9 por persona, mientras que en 2009 era de 2.

FUENTE : losandes.com.ar

Instituto TALADRIZ TV - 19 (programa completo)

INSTITUTO TALADRIZ TV - 19: http://youtu.be/imMY8aWSvCs

10 de septiembre de 2014

SCHUMACHER MEJORA Y DEJO EL HOSPITAL.

Schumacher abandonó el hospital.

Sabine Kehm, manager de Michael Schumacher, informó en un comunicado que el alemán continuará la rehabilitación en su casa y abandonará el hospital de Lausanne, lo cual supone un avance respecto a lo acontecido en los últimos meses. Además, Kehm agradeció los servicios médicos de todo el equipo del recinto y avisó que aún queda un largo camino por recorrer para que el piloto más laureado de la historia se recupere de las severas lesiones que padeció en una pista de esquí.

Michael Schumacher dejó el nosocomio de Lausanne para continuar su propia rehabilitación en su casa. Así lo confirmó Kehm, representante del alemán, en un corto comunicado en el cual manifestó que el heptacampeón del mundo sigue progresando en términos de salud.

“De ahora en adelante, la rehabilitación de Michael tendrá lugar en su casa. Considerando las severas lesiones que sufrió; y el progreso que hizo en las últimas semanas y meses”, anticipó.

No obstante, Kehm recordó que esto es sólo un paso importante más en una larga batalla, como el que se dio en junio cuando Michael salió del coma, el último hecho remarcable que se sabía sobre el proceso de salud de Schumacher. “Aún queda un largo y difícil camino por delante”, apuntó Sabine.

Por otro lado, la representante, en nombre también de la familia, quiso agradecer todo el trabajo y el apoyo que recibieron desde el propio hospital. “Queremos extender nuestra gratitud hacia el equipo entero del CHUV de Lausanne por trabajo a fondo y competente”, declaró.

Por último dijo: “Les pedimos que la privacidad de la familia de Michael continúe siendo respetada, y que las especulaciones sobre su estado de salud sean eliminadas”.

FUENTE : ellitoral.com